Glorieta de la memoria, ¿Quién no ha jugado o bailado en este kiosco?
Espacio coloquial y lugar lúdico por exelencia de nuestra infancia.
Durante las vacaciones de verano este kiosco era un verdadero hervidero de chicos y chicas quienes a fuerza de dar vueltas correteando, lo convertian en carrusel de la alegría. Héxágono perfecto para las rueditas y subibajas de los trencitos pandilleros. Espacio intimista de ocio y esparcimiento de nuestra infancia, donde según la época del año se jugaban pesca-pescas, salto al borreguito, gallinita ciega, el huevo-huevo y tantos otros juegos.
Por eso, amable lector yunguyeño, si te acuerdas del nombre de algún juego que te haya marcado o alguna anecdota que te una a nuestro kiosco o a tu infancia, por favor, escribe algunas líneas en el píe de página de este artículo, de tal manera que al leerlas, todos podamos compartir esos instantes fugaces que los recuerdos perenizan al contarlos. (R.Díaz Butrón. 03.04.11).